🌿 Hechos 1:1–6 – La promesa del Espíritu Santo
“Recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo.” (Hechos 1:8)
El libro de los Hechos comienza con un recordatorio de todo lo que Jesús hizo y enseñó antes de ascender al cielo. En los primeros seis versículos, se nos muestra cómo Jesús se apareció a sus discípulos después de la resurrección, les habló del Reino de Dios y les dio instrucciones claras: esperar la promesa del Padre.
🔹 Contexto inicial
Lucas, autor de Hechos, escribe a Teófilo para continuar la narración iniciada en su evangelio. Jesús, resucitado, se presenta vivo con pruebas indubitables y pasa cuarenta días enseñando sobre el Reino de Dios.
🔹 La promesa del Espíritu Santo
Jesús ordena a sus discípulos que no se vayan de Jerusalén, sino que esperen la promesa del Padre: el Espíritu Santo. Este poder sería esencial para cumplir la misión de ser testigos en Jerusalén, Judea, Samaria y hasta lo último de la tierra.
Una constante relación con Dios significa esperar en su tiempo y confiar en su promesa.
🔹 La pregunta de los discípulos
Ellos preguntan si en ese momento restauraría el reino a Israel. Jesús les recuerda que los tiempos y las sazones pertenecen al Padre. El enfoque no debía estar en especular sobre el futuro político, sino en recibir el poder espiritual que transformaría sus vidas y su misión.
🌿 Aplicación para hoy
- ¿Estamos esperando en Dios o corriendo en nuestras propias fuerzas?
- ¿Buscamos respuestas humanas en lugar de confiar en su Espíritu?
- ¿Estamos listos para ser testigos de Cristo en nuestro entorno?
🙌 Cierre inspirador
Hechos 1:1–6 nos enseña que la misión cristiana no depende de nuestra fuerza, sino del poder del Espíritu Santo. Jesús nos llama a esperar, confiar y recibir su promesa para vivir como testigos fieles.
Una constante relación con Dios significa vivir en dependencia de su Espíritu y en esperanza de su Reino.