🌿 Ezequiel 37 – Dios da vida a lo que está seco
“Profetiza sobre estos huesos, y diles: Huesos secos, oíd palabra de Jehová.” (Ezequiel 37:4)
El libro de Ezequiel nos regala una de las visiones más impactantes de toda la Biblia: un valle lleno de huesos secos. Todo parecía perdido, sin esperanza ni vida. Sin embargo, Dios le ordena al profeta que hable su Palabra… y lo imposible sucede: los huesos se levantan y reciben aliento de vida.
🔹 El valle de huesos secos
Ezequiel contempla un escenario de muerte y desolación. Ese valle representa al pueblo de Israel, que se sentía sin futuro, sin fuerzas y sin dirección.
¿Alguna vez te has sentido así… como un valle seco?
🔹 La Palabra que da vida
Dios no le pide a Ezequiel que invente soluciones, sino que proclame su Palabra.
El poder no está en el profeta, sino en el mensaje divino.
Una constante relación con Dios significa creer que su Palabra puede traer vida donde todo parece muerto.
🔹 El soplo del Espíritu
Después de que los huesos se unen, Dios envía su Espíritu, y lo que estaba muerto se convierte en un ejército lleno de vida.
El Espíritu Santo es quien transforma sequedad en plenitud, ruina en esperanza.
Sin el soplo de Dios, seguimos vacíos… pero con Él, todo se renueva.
🌿 Aplicación para hoy
- ¿Qué áreas de tu vida parecen secas o sin esperanza?
- ¿Has olvidado que la Palabra de Dios puede levantar lo que está caído?
- ¿Estás permitiendo que el Espíritu Santo sople vida en tus sueños y proyectos?
El valle de huesos secos nos recuerda que nunca es demasiado tarde para Dios. Su poder transforma lo imposible en posible.
🙌 Cierre inspirador
Ezequiel 37 nos enseña que Dios da vida a lo que está seco.
Aunque tu situación parezca muerta, su Palabra y su Espíritu pueden levantarla.
Una constante relación con Dios significa confiar en que Él puede resucitar tus sueños, tu fe y tu esperanza.
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